Unos 1,500 ecologistas protestaron contra el plan de construcción de una gigantesca petroquímica en la costa suroeste de Taiwán, cerca del hábitat de una colonia de delfines en peligro de extinción.
El proyecto, propuesto por la petrolera estatal Chinese Petroleum Corp. y otras seis empresas, interfiere con el medioambiente, debido a su gran consumo energético y la posible contaminación de tierra y mar, dijeron los ecologistas.
"Si se construye la planta, se extinguirán los 70 delfines blancos supervivientes", dijo en rueda de prensa el presidente de la Unión de Protección del Medio Ambiente de Taiwán, Wang Chin-shou.
Durante la protesta, en el distrito de Changhua, los ecologistas formaron con sus cuerpos la silueta de un delfín blanco.