Un pez con "cuatro ojos", conocido con el nombre científico de "Dolichoppteryx longipes", utiliza un singular sistema de espejos para detectar y protegerse de los predadores.
Los espejos le permiten captar las emisiones lumínicas de otras criaturas en las profundidades con más detalle que los ojos dotados de lentes de otras especies.
Los espejos proporcionan imágenes más precisas porque son más eficaces en condiciones de baja luminosidad y evitan las imperfecciones en las imágenes que crean las lentes.
Algunos crustáceos están también dotados de sistemas de espejos, pero el pez en cuestión es el primer vertebrado en el que, gracias a la evolución, los espejos le permiten ver.