El héroe estadounidense de la natación Michael Phelps se siente capaz de hacer prácticamente cualquier cosa, excepto aprender el Mandarín.
El astro estadounidense puede haber arrasado en todas las carreras que ha nadado en la piscina de Bijing, ganando ocho medallas de oro, pero intentar entender el difícil idioma local parece estar más allá de sus capacidades.
"Aprender Mandarín es más difícil que ganar ocho medallas de oro en la piscina", afirmó el nadador, de 23 años, publicó el China Daily esta semana.
"Es la cosa más difícil que he intentado nunca en mi vida", afirmó Phelps, quien estudió Francés y Alemán cuando estaba en el colegio, aunque el Mandarín es harina de otro costal.
"Es un lenguaje muy duro. Empecé a estudiar Chino poco después de aprender Francés y Alemán", afirmó.