. La Fiscalía del tribunal internacional para el genocidio de Camboya pidió ayer una "pena larga" de cárcel para el jefe torturador del Jemer Rojo, Kaing Guek Eav, a quien describió como la "personificación de la eficiencia despiadada". El acusado, alias Duch, dirigió el centro de torturas S-21 por el que pasaron más de 12,000 camboyanos antes de ser ejecutadas.