Una comisión independiente instó al Congreso de EU a que exija detalles a la administración sobre los costos de sus planes de retirada de unos 70, 000 soldados asentados en Europa y Corea del Sur.
En su informe final enviado al presidente George W. Bush, la Comisión reafirmó las conclusiones en las que advertía que una reducción de los militares asentados en las bases de ultramar podría poner en desventaja a las fuerzas defensivas.