Al menos 15,000 personas se manifestaron en Manila para pedir la dimisión de la presidenta de Filipinas, Gloria Macapagal Arroyo, por su supuesta implicación en un caso de corrupción.
Los organizadores esperan llegar hasta las 100,000 personas para poder emular, en parte, los movimientos ciudadanos que expulsaron al dictador Ferdinand Marcos, en 1986, y a Joseph Estrada, en 2001.
Los ex presidentes Corazón Aquino, que lideró el movimiento popular que acabó con Marcos, y Joseph Estrada encabezaron la protesta convocada por grupos religiosos, estudiantiles, partidos de la oposición y asociaciones empresariales.
Los asistentes portaban pancartas en las que se leía "Gloria, abandona ya" o "Por la justicia y la verdad", así como banderas blancas, amarillas y verdes, pertenecientes a diversas asociaciones.