Miles de personas, muchas de ellas armadas con garrotes y cuchillos, demandaron frente al palacio presidencial de Sudán la ejecución de una profesora británica que fue declarada culpable de haber insultado al islam al permitir que sus alumnos llamaran Mahoma a un osito de peluche.
Los manifestantes salieron de las mezquitas el viernes después de los sermones, mientras camionetas con altoparlantes transmitían mensajes criticando a Gillian Gibbons, la profesora condenada el jueves a 15 días de prisión y a ser deportada.
Se congregaron en la plaza central de los Mártires, frente al palacio presidencial, durante cerca de una hora, mientras cientos de policías antimotines mantenían el control en las inmediaciones, aunque no intentaron desmantelar la protesta.