El ejército estadounidense debería aumentar las precauciones y explicar las fallas de inteligencia, tras la muerte de varios civiles, entre ellos 15 niños, en dos ataques recientes en Afganistán, dijo ayer una organización defensora de los derechos humanos.
"El ejército estadounidense toma preocupaciones para minimizar la pérdida de vidas civiles durante sus operaciones, pero obviamente no las suficientes", expresó John Sifton, investigador para Afganistán de Human Rights Watch.
"Ahora hay un patrón de errores, aparentemente como resultado de información fallida de inteligencia, que ha conducido a demasiadas muertes civiles y ningún cambio claro en la forma en que Estados Unidos planea y realiza operaciones militares".
Las operaciones, que según el ejército estaban dirigidas contra "terroristas conocidos" tuvieron lugar el 5 y 6 de diciembre en las provincias Ghazni y Paktia.