Unas 3,000 personas se congregaron en las calles de Barcelona para expresar respaldo a una organización que busca la creación de un estado catalán independiente de España y llamar a los legisladores regionales a alcanzar un acuerdo para formar un gobierno de transición.
La Asamblea Nacional Catalana, que tiene unos 30,000 miembros, convocó el acto para presionar a 10 legisladores del grupo ultraizquierdista CUP a dejar a un lado sus diferencias con los 62 parlamentarios de "Juntos por el Sí" y romper el estancamiento.