Más del 75% de los profesores universitarios de Estados Unidos considera importante ampliar el conocimiento y el aprecio de los estudiantes por otros grupos raciales y étnicos, destaca un estudio dado a conocer.
"La participación cívica y la diversidad están entre los valores esenciales que muchas instituciones integran en su misión", señaló Sylvia Hurtado, coautora de la investigación, realizada por el Instituto de Investigación de Educación Superior (HERI, por sus siglas en inglés) de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA).
"Es importante que los facultativos vean esto ahora como esencial en su trabajo, pues ellos tienen la responsabilidad de preparar a los estudiantes para vivir en el mundo diverso actual. Los estudiantes representan nuestra mayor esperanza por el progreso social", agregó Hurtado.
Mientras el 17 por ciento de los educadores encuestados está convencido de que "la diversidad racial y étnica debería verse reflejada más fuertemente en el currículo", más del 41 por ciento está de acuerdo parcialmente con esto y cerca del 35 por ciento se muestra parcialmente en desacuerdo.
La encuesta, dirigida a todos los profesores de tiempo completo que enseñan en los niveles universitarios de pregrado en colegios comunitarios y universidades del país, registró cerca de 88 por ciento de profesores blancos caucásicos, 4,6 por ciento de hispanos, 4,2 por ciento de asiáticos y 2,6 por ciento de afroamericanos, entre otros.
Si bien algunos critican la educación que se imparte en Estados Unidos, otros aplauden las oportunidades que ésta ofrece para aquellos jóvenes recién llegados.
Camilo José tiene hoy 22 años, llegó de Chile a la edad de 17 años e hizo su último año de escuela secundaria (High School) en Valdosta, en el estado de Georgia. Ingresó sin conocimientos del idioma inglés y según comenta "fueron tiempos difíciles" que no se pueden olvidar.
Camilo, al igual que muchos, aprendió inglés a golpe", sin programas bilingües y sin programas especiales de adaptación a la vida en Estados Unidos. El caso de María Isabel Ortega es totalmente opuesto al de Camilo José. María Isabel llegó a Estados Unidos a la edad de 15 años.