Paraguay cumple 15 años del golpe de Estado que derrocó a Alfredo Stroessner tras 35 años en el poder con quejas de organismos de derechos humanos por la falta de un juicio al ex dictador que ayude a completar la transición política.
Portavoces de la Coordinadora de Derechos Humanos de Paraguay (CODEHUPY) y de la oficina nacional de Amnistía Internacional (AI) insistieron ayer en la necesidad de juzgar a Stroessner, exiliado en Brasil desde que abandonó Paraguay, y de eliminar la "cultura" que dejó una dictadura que se extendió desde 1954 hasta 1989.
"Evidentemente una de las cosas fundamentales para cerrar el ciclo a la democracia es el juicio a Stroessner, pero eso no se ha logrado porque no hay una cultura de la ley, de vigencia del Estado de derecho", indicó a EFE la presidenta de AI Paraguay, Carmen Colaso.
El ex dictador paraguayo, de 91 años, fue derrocado durante un alzamiento militar los días 2 y 3 de febrero de 1989 dirigido por su consuegro Andrés Rodríguez, quien tras el golpe convocó a unas elecciones que ganó y asumió como presidente hasta 1993.
Stroessner, que vive aislado desde hace años en Brasilia, tiene abiertas varias causas en su país por violaciones de los derechos humanos, bienes embargados por la Justicia, varios pedidos de busca y captura por "reo rebelde y contumaz" y en dos ocasiones la Fiscalía paraguaya solicitó infructuosamente su extradición.
Estas dos peticiones fueron realizadas en el marco de la causa que se le sigue por la muerte en 1974 de Celestina Pérez, esposa del abogado y activista de los derechos humanos Martín Almada, premio Nobel Alternativo 2002.
Gutiérrez señaló que su Gobierno continuará luchando contra la corrupción "en todos los lugares y en todos los niveles que se encuentre, le cueste a quien le cueste, se oponga quien se oponga, con o sin ayuda de otros sectores".
"No vamos a permitir que la isla de paz que es Ecuador; que lo más preciado que tenemos y valoramos los ecuatorianos, como es la paz y tranquilidad, sea alterada por gente sin escrúpulos, cobarde y vil", concluyó al asegurar que la corrupción es el peor desastre de la humanidad.