El gobierno de Bolivia pedirá a la Organización de Estados Americanos (OEA) un equipo de especialistas para investigar la actuación de francotiradores durante la convulsión social que dejó entre miércoles y jueves 30 muertos y más de 100 heridos de bala, informó ayer el portavoz presidencial Mauricio Antezana.
El presidente Gonzalo Sánchez de Lozada pidió a su canciller Carlos Saavedra tramitar un pedido ante la Comisión Internacional de Derechos Humanos de la OEA "para que destaque un equipo de profesionales especialistas en el uso de situaciones críticas, como el uso de francotiradores que se ha presentado entre los días 12 y 13 en el país", confirmó Antezana.
Al menos 16 civiles perecieron a manos de francotiradores presuntamente militares emplazados en las terrazas de edificios de La Paz, donde la policía detuvo a un oficial de las Fuerzas Armadas en posesión de un rifle de alta precisión y munición de guerra, luego de comprobar que tenía rastros de pólvora en las manos.
En tanto, a 35 millones de dólares ascienden los daños materiales registrados durante la ola de violencia, confirmó el gobierno del presidente Sánchez de Lozada.
Mientras, diversos sectores de la sociedad boliviana reclamaron ayer a Sánchez de Lozada la adopción urgente de medidas para revertir la crisis económica que degeneró en una espiral de violencia.