El economista Nicholas Stern, asesor del Gobierno británico y autor de informe sobre cambio climático, instó a Australia a disminuir el volumen de sus emisiones de gases contaminantes en un 30% en los próximos 10 años, para llegar a una reducción del 60% en el 2050.
Australia y EE.UU son los dos únicos países ricos que faltan en el Protocolo de Kioto, un acuerdo internacional que entró en vigor en el 2005 con la finalidad de controlar y reducir las emisiones de gases a la atmósfera.