Familiares de personas secuestradas en Colombia pidieron ayer a la comunidad internacional que presione al presidente Alvaro Uribe para que detenga "de inmediato" las operaciones militares de rescate de rehenes y negocie con las FARC un acuerdo humanitario.
La petición fue hecha a través de una carta, cuando se celebraba en esta ciudad el funeral del gobernador del departamento de Antioquia, Guillermo Gaviria, asesinado por las FARC junto al ex ministro de Defensa, Gilberto Echeverri, y ocho soldados durante una fallida operación de rescate.
"Necesitamos que la comunidad internacional presione porque el gobierno anunció que va a continuar con las operaciones de rescate", dijo Fabiola Perdomo, esposa de un ex ministro secuestrado, quien asistió al sepelio en Medellín.
Perdomo explicó que en la carta se solicita "a la comunidad internacional, a la Cruz Roja Internacional, al Congreso, a la Iglesia Católica, que intercedan ante el presidente para que detenga todos los operativos de rescate". Apuntó que en la misiva también se pide a la guerrilla de las FARC "que garanticen la vida a nuestros familiares, que les den un trato digno y que demuestren que tienen voluntad para buscar una salida política al conflicto".
Agitando pañuelos blancos como lo hacía el gobernador colombiano Guillermo Gaviria cuando fue secuestrado, un mar humano desbordó ayer Medellín para despedir al "mártir" de la violencia, asesinado por las FARC.
Al paso de cortejo fúnebre, cientos de personas dejaron caer, desde las ventanas de los edificios, papelitos que formaban una lluvia de colores por la principal avenida de esta ciudad primaveral, ubicada 400 km al noroeste de Bogotá.
El cortejo partió de la sede de gobernación de Antioquia, en el centro de Medellín, donde estuvieron en capilla ardiente los cuerpos de Gaviria y Echeverri. Al parque de Bolívar, atestado de gente, llegó el féretro en medio de un impresionante despliegue de policías y militares.
A la Basílica Metropolitana, que flanquea el parque, no le cabía un alma más. Allí se congregaron familiares, altos jerarcas del gobierno, ex presidentes, líderes políticos y empresariales, durante la misa concelebrada por el nuncio Beniamino Stella.
La viuda de Gaviria, Yolanda Pinto, pidió que se haga justicia con los asesinos de su marido. "Yo he ofrecido el perdón a quienes te mataron, pero tengo la esperanza de que la justicia divina y humana los juzguen y los condenen"", dijo en su discurso fúnebre en la catedral de Medellín.