El gobierno brasileño se encuentra sumido en un nuevo forcejeo con los laboratorios farmacéuticos internacionales para rebajar el costo de tres medicamentos esenciales para su lucha contra el SIDA, y está dispuesto a abrir las importación de ellos si no se logra un acuerdo, dijo ayer el director de ese programa.
"Estamos evaluando jurídicamente el decreto presidencial sobre patentes para que en caso de que los tres laboratorios con los que estamos negociando no rebajen los precios de los tres medicamentos que nos interesa, abrir la importación de ellos, mientras nuestros laboratorios los producen", explicó Alexandre Grangeiro, director del Programa Brasilero del SIDA.
Desde el principio de mes el Ministerio de Salud entró en negociaciones con los laboratorios Abbott, Roche y Merck Sharp et Dhome, para que reduzcan los precios de los medicamentos Lopinavir, Nelfinavir y Efavirenz, que respectivamente son producidos por esos laboratorios.
Los tres medicamentos hacen parte del cóctel de 14 anti-retrovirales que el Estado brasileño entrega gratuitamente actualmente a 135,000 infectados con el virus.
Según argumentó Grangeiro, el ministerio tomó la decisión de buscar la reducción de los precios de esos tres medicamentos porque ellos constituyen el 63% del presupuesto del programa del tratamiento contra la epidemia, y si se mantienen los actuales precios, en el 2005 sólo esos tres medicamentos absorberán el 100% del presupuesto. "Esta situación pone en serio riesgo el programa en Brasil de lucha contra el SIDA", alertó el funcionario.