La Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió que los gobiernos apliquen más medidas para reducir el impacto del consumo excesivo de alcohol, que causa cada año 2,5 millones de muertes y es el tercer factor de enfermedad y discapacidad en el mundo.
En un informe global, la OMS constata que cerca del 4% de todas las muertes en el mundo son atribuibles al alcohol, lo que significa más fallecimientos que por el virus del Sida, la violencia o la tuberculosis.
La mayoría de las muertes relacionadas con el alcohol están causadas por heridas -por ejemplo por accidentes de tráfico- y enfermedades como cáncer, cardiovasculares o cirrosis hepática.
El consumo nocivo de alcohol también conlleva consecuencias sociales negativas.