La UE y EU pidieron ayer a Sudán que permita el aumento de la fuerza internacional de paz para la región de Darfur y prometieron más ayuda a la misión que, por ahora, realiza la Unión Africana.
Bruselas fue escenario de una intensa serie de conversaciones entre la UE, EU, la ONU y la Unión Africana para revisar la situación del conflicto en Darfur, donde la situación está empeorando debido a la continuación de la violencia, que ha causado ya más de dos millones de desplazados. "No podemos dejar que la situación de Darfur siga como está ahora", afirmó el alto representante de la UE para Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana, al reunirse con el subsecretario de Estado de EU, Robert Zoellick.
El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, se reunió ayer con el alcalde de Londres, cuya fuerza policial ha recibido fuertes críticas por matar a un brasileño inocente al que tomó por un atacante suicida el año pasado.
La oficina del alcalde Ken Livingstone dijo que en la reunión "cálida y cordial"" discutieron cómo fortalecer los vínculos entre el país sudamericano y la capital británica, donde residen muchos inmigrantes brasileños.
Los ataques del 7 de julio en Londres dejaron 52 muertos y más de 700 heridos. Dos semanas después hubo cuatro nuevos aparentes ataques que fracasaron.
El 22 de julio, Jean Charles de Menezes salió de un bloque de pisos vigilado en el barrio de Tulse Hill, al sur de Londres y se montó en un autobús hasta la estación de Stockwell, donde el joven, que acudía a su trabajo, perdió la vida.