Los sacerdotes Puis Afas, de 60 años y Mazen Ishoa de 35 años fueron secuestrados en Irak, mientras acudían a oficiar una misa en la Iglesia de Nuestra Señora de Fátima, en la periferia de Mosul.
Los secuestradores en un comunicado piden un millón de dólares para la liberación de ambos, mientras que el papa Benedicto XVI hace un llamado para la liberación de los dos sacerdotes de Rito caldeo y Sirio-católico, a la vez se lamentó por saber que siguen llegando noticias que golpean las conciencias de todos los que quieren a ese país y la paz en la región, añadiendo que este tipo de acciones no resuelve las tensiones.
Atentados como estos, son frecuentes en Irak, pero siempre se ha logrado la liberación de los sacerdotes tras algunos días de cautiverio.
En este caso el señor Basile Georges Casmoussa, quien estuvo privado de su libertad en Irak intentó comunicarse con los secuestradores pero no pudo, motivo por la cual el Rito caldeo como el Sirio-católico mantienen la esperanza de rescatar a los sacerdotes vivos.