La senadora colombiana Piedad Córdoba aseguró hoy que sus contactos y encuentros con miembros de las FARC fueron autorizados por las autoridades y que denunciará ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) la sanción de 18 años de inhabilitación que se le impuso por supuesta colaboración con la guerrilla.
En una rueda de prensa, la congresista del Partido Liberal, inhabilitada ayer para ejercer cargos públicos, se defendió públicamente de las acusaciones que llevaron a la Procuraduría (Ministerio Público) a sancionarla.
Córdoba agradeció el "apoyo permanente a la paz de Colombia" que ha dado el presidente venezolano, Hugo Chávez, y también envió un saludo de gratitud a los presidentes Cristina Fernández, de Argentina; Rafael Correa, de Ecuador, y Evo Morales, de Bolivia.
Chávez expresó la víspera que está "absolutamente seguro" de la inocencia de Córdoba y tildó de "infamia" que a la senadora colombiana se le acuse de "colaborar" con la guerrilla.
La senadora, ex mediadora con las FARC para la liberación de rehenes, insistió en que sus únicos contactos con guerrilleros fueron hechos públicos y autorizados por las autoridades.
Así aclaró que como senadora visitó en cárceles de Estados Unidos a "Simón Trinidad" y "Sonia", y en otro momento tuvo una "única y primera reunión" con "Raúl Reyes", cuyo vídeo dio a conocer ella misma a las autoridades, todos ellos ex jefes de la guerrilla.
También el ex senador Luis Eladio Pérez, quien pasó seis años y medio secuestrado, afirmó hoy: "Esta Procuraduría aplica doble moral, para unas cosas aplica la Ley y para otras le hace el esguince", indicó Pérez.
Por su lado, el ex diputado regional Sigifredo López, único superviviente de un grupo de 12 legisladores del departamento del Valle del Cauca secuestrados en 2002, dejó claro que "para ser gestor de paz hay que hablar con los bandidos".