Científicos chilenos de distintas universidades han desarrollado, por separado, novedosas técnicas de regeneración para piel dañada a partir de crustáceos y células madre, con las que mejorará el tratamiento de quemaduras y cicatrices, informaron medios de comunicación de Chile.
Químicos de la Universidad de Concepción encontraron en los caparazones de crustáceos una sustancia llamada quitina que, tras ser derivada en quitosano y añadirle aditivos y plastificantes, se convierte en un perfecto sustituto de la piel humana.
"Es usado (...) como un soporte de crecimiento, que va restaurando la misma piel de la persona sin dejar huellas, a diferencia de algunos parches o simplemente curaciones", explicó al diario La Nación, el investigador Galo Cárdenas, responsable de la creación.