Las personas que padecen el síndrome de las piernas inquietas (SPI) son dos veces más propensas a sufrir accidente cerebrovascular (derrames) o enfermedad cardíaca.
Además, quienes tienen los síntomas más graves de este síndrome corren más peligro.
"La relación entre el SPI y la enfermedad cardíaca y los derrames era más fuerte en las personas que tenían síntomas de SPI al menos 16 veces al mes", dijo John Winkelman, investigador del sueño de la Escuela de Medicina de Harvard y del Brigham & Women's Hospital en Boston.