Tras un estudio sobre el uso de los placebos, la Asociación Médica Alemana concluyó que las píldoras falsas suelen ser más efectivas que las verdaderas y recomendó que los médicos las receten con más frecuencia, sin informar a los pacientes de su naturaleza verdadera. Esto contrasta con el criterio de las autoridades estadounidenses y británicas.
Londres.