Un piloto estadounidense y otro ruso, que han viajado más tiempo y más lejos que nadie en un globo aerostático, aterrizaron sin problemas en las costas de México tras completar un viaje de casi 11,300 kilómetros a través del océano Pacífico.
Los pilotos del equipo Two Eagles (Dos Águilas) aterrizaron a 6.5 kilómetros de las costas de la península mexicana de Baja California, unos 480 kilómetros al norte de Cabo San Lucas.
Los pilotos lanzaron cuerdas al océano para que desde el mar los ayudaran a tocar tierra de manera controlada. Fueron recibidos por un equipo de entusiastas.
El control de la misión en Albuquerque desbordaba de gente entre miembros del equipo y familiares de los pilotos, todo el mundo con los ojos fijos en una pantalla gigante en la que se veía un mapa de la costa y la ubicación del globo.
Todos se abrazaron cuando el aerostato descendió. Pero el festejo real comenzó cuando recibieron noticias de que los pilotos estaban a salvo y a bordo de un buque pesquero que se dirigía a la costa. Allí fue cuando descorcharon el champán.
“Nos complacen las cifras de la distancia y la duración”, dijo Steve Shope, director del control de la misión. “Son mejoras significativas sobre las marcas existentes. No las superamos por poco, sino por un margen significativo”.
La hazaña permitió romper dos récords de larga data para viajes en globo.