El presidente chileno, Sebastián Piñera, garantizó un “diálogo pacífico y fecundo” a los 34 presos mapuches que mantienen una huelga de hambre desde hace 64 días, pero los instó a deponer el ayuno para entablar las conversaciones.
“Quiero pedirles a los que están en huelga de hambre, que en el pasado atentaron contra las vidas de otros compatriotas y que hoy día están atentando contra sus propias vidas, que depongan su huelga de hambre y les garantizo que el Gobierno va a estar siempre abierto a un diálogo pacífico y fecundo”, señaló Piñera en la inauguración de un liceo.
Muchos de los mapuches en huelga de hambre están acusados de daños contra la propiedad, pero ninguno ha sido acusado de homicidio.
“La solución a esta deuda que tenemos con el pueblo mapuche se va a lograr con unidad, con diálogo y no con violencia ni con huelgas de hambre", añadió el gobernante.