El nuevo presidente de Chile, Sebastián Piñera, se fijó un plazo de dos meses para restablecer la normalidad en las áreas de salud, educación y vialidad, tras el terremoto que el pasado 27 de febrero afectó el centro y sur del país.
Piñera manifestó este compromiso en el inicio de una visita de dos días a las regiones del Maule y el Biobío, las más afectadas por el sismo, donde además anunció un plan para la reconstrucción del cerca de un millón de viviendas dañadas.
En la cercana localidad de Talcahuano, devastada por el terremoto y posterior tsunami, Piñera estableció en su tercera jornada como presidente un período máximo de 60 días para solucionar las prioridades en las áreas de salud, educación y vialidad.