Al menos un millar de piqueteros amanecieron ayer en un campamento instalado en la histórica Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno de Argentina, en una protesta en reclamo de "trabajo genuino o subsidios para todos".
Los piqueteros (pobres y desempleados), integrantes del opositor Bloque Piquetero Nacional, encabezado por el trotskista Polo Obrero, encendieron fogones en la plaza en pleno centro de Buenos Aires, para calentar agua y desayunar con el tradicional mate (infusión).
Los manifestantes se instalaron en la Plaza de Mayo, tras participar el miércoles de una jornada nacional de protesta de los grupos piqueteros más duros.
El reclamo del Bloque es por "trabajo para todos y si no hay trabajo que haya subsidios", declaró el líder del Polo Obrero, Néstor Pitrola, al criticar al ministro del Interior, Aníbal Fernández, que había acusado a los piqueteros de no querer trabajar.
Con 36 millones de habitantes, Argentina tiene el 46% de su población bajo la línea de pobreza, de los cuales el 16.3% está en la indigencia.
El índice de desempleo se ubica en 14.4%, que no incluye a los beneficiarios de unos dos millones de subsidios de 150 pesos (50 dólares), que entrega el gobierno.
Otra agrupación piquetera bloqueó ayer las boleterías de la estación de ferrocarriles de Constitución, por donde pasan diariamente millones de personas que viven en el sur de Buenos Aires.
Lo grupos radicalizados han declarado la guerra al presidente Kirchner, a pesar que el jefe del estado ha rehusado reprimir sus acciones callejeras, que ocasionan casi diarias molestias y complicaciones al resto de la población.