El primer ministro Ariel Sharon sacó chispas ayer del principal aliado de Israel, Estados Unidos, y de todas las partes en el Oriente Medio por anunciar una medida que separaría a israelíes y palestinos en pocos meses si fracasan las conversaciones de paz.
El plan negaría a los palestinos tierras que desean para un Estado y los mantendría detrás de una polémica barrera a través de Cisjordania, pero también incluye alejar a los colonos judíos de los centros de población palestinos para acordar las líneas de seguridad.
Estados Unidos, palestinos e israelíes moderados condenaron la amenaza de romper con la "Hoja de Ruta" que promueve medidas recíprocas que lleven a un estado palestino en el 2005.
La derecha israelí atacó la idea de trasladar a los colonos, explotando el compromiso de décadas del Partido Likud de Sharon de mantener los territorios conquistados en la guerra de 1967.
Se espera que los moderados israelíes aplaudan, teniendo en cuenta que según las encuestas el 60% de los israelíes abandonaría los asentamientos a cambio de la paz. Pero muchos están escépticos ante el plan.
Respondiendo a críticas estadounidenses, un funcionario israelí de alto rango dijo que Sharon había mantenido a la Casa Blanca al corriente de su forma de pensar y pronto podría visitar a la Casa Blanca para presentarle un plan al presidente George W. Bush. Aún no se ha fijado una fecha para esto.
La Casa Blanca ha condenado la advertencia de Sharon de que Israel estaba listo para tomar medidas unilaterales y lo instó a reunirse con su homólogo Ahmed Qorei para conversaciones dirigidas a revitalizar el plan de paz internacional.
"Las cosas no salen como un conejo de un sombrero", según el funcionario israelí. "Si ellos (los palestinos) desean un Estado de acuerdo con la visión del presidente Bush es mejor que comiencen a trabajar para eso".
"Mientras que (la UE) no ha sido víctima de ataques de extremistas islámicos dentro de sus fronteras, los ataques en el exterior, como Marruecos, tenían obviamente como objetivos a sus ciudadanos e intereses, confirmando las amenazas previas de Osama bin Laden", dijo el informe al que tuvo acceso Reuters.