El irritante sonido de la vuvuzela puede atormentar a muchos, pero también inspirar a otros, como a un estadounidense que prepara una orquesta de estas trompetas para protestar contra el derrame del Golfo de México frente a la sede de la petrolera BP en Londres.
El inconfundible sonido de estas cornetas de plástico se ha convertido en la incómoda banda sonora de los partidos del Mundial de Sudáfrica, y aunque entretiene a los aficionados, su molesto "vu vu" incomoda a deportistas, espectadores y a muchos más.
Precisamente por eso, el activista Adam Quirk ha propuesto la campaña para conseguir 2.000 dólares y decenas de voluntarios que quieran soplar hasta exasperar a los directivos de BP con el ensordecedor ruido.
Quirk puso en marcha el contador de donaciones en la página web de micro-financiación "Kickstarter", que sirve de plataforma "on-line" para atraer dólares a partir de pequeñas cantidades de dinero.
Según su anuncio en la Web, la compañía "no está sintiendo el dolor que ha causado en el Golfo" mientras "gasta millones de dólares en relaciones públicas" para cuidar su imagen desde que el pasado 20 de abril su pozo de petróleo se rompiese y causase la mayor catástrofe ecológica de la historia de EE.UU.