La curcumina, un colorante natural procedente de la cúrcuma, tiene la capacidad de matar las células cancerosas, según un estudio difundido por investigadores del Centro de Investigación del Cáncer de Cork (Irlanda).
Los científicos ya conocían las propiedades de este componente de la cúrcuma -planta procedente de la India que se utiliza como uno de los ingredientes de la salsa curry- para tratar la artritis y la demencia, y ahora han constatado su poder anticancerígeno.
El estudio indica que las pruebas de los investigadores demostraron en laboratorio que la curcumina puede destruir las células del cáncer de garganta, lo que puede abrir el camino a nuevos tratamientos.
La doctora Sharon McKennan y su equipo constataron que la curcumina era muy eficaz y que pasadas tan sólo 24 horas empezaba a desatar el proceso de destrucción de las células malignas.
Los investigadores comprobaron también que estas células empezaban a digerirse a si mismas, una vez que la curcumina lanzaba las primeras señales de destrucción celular.