Copacabana, la playa más famosa de Brasil y una de las mayores atracciones turísticas de Río de Janeiro, está preparada para servir como palco hoy de una fiesta de Año Nuevo que reunirá en sus arenas a cerca de dos millones de personas, incluyendo 750,000 turistas.
Las autoridades municipales terminaron los preparativos para el que es considerado como el principal evento festivo de Río de Janeiro junto al Carnaval y dijeron que están listos tanto los palcos para los espectáculos musicales como las balsas que serán ancladas frente a la playa y desde las que serán lanzadas 24 toneladas de fuegos pirotécnicos.
Lo único que falta para el inicio de la fiesta es el bloqueo al tránsito previsto para hoy y que convertirá a este barrio de 100 cuadras y un área de 7.8 kilómetros cuadrados en un espacio exclusivo para peatones y al que solo se accederá en metro y en algunos autobuses.
Pese a que toda Copacabana estará bloqueada, la fiesta se concentrará en los cuatro kilómetros de arenas blancas de la playa y en el malecón que concentra a gran parte de los hoteles de Río de Janeiro.