El ministro chileno de Minería, Laurence Golborne, admitió que las probabilidades de encontrar vivos a 33 trabajadores que cumplen una semana atrapados en una mina del norte del país son “bajas”.
“Las familias lo tienen claro, ellos son mineros. Aquí se requiere primero haber sobrevivido a un derrumbe que no conocemos su magnitud y los efectos secundarios de ese derrumbe”.