¿Pueden los sorprendentes poderes regenerativos de un diminuto gusano plano dar luces sobre la habilidad para regenerar tejido cerebral dañado e incluso el reemplazo de órganos?
Científicos en la Universidad de Nottingham, en Inglaterra, descubrieron el gen que ayuda a la planaria a programar su habilidad regeneradora para que le crezcan nuevas partes del cuerpo, incluyendo la cabeza y el cerebro, tras haber sido amputadas.
Los expertos aislaron el gen y encontraron que cuando se encuentra desactivado provocaba problemas en el proceso regenerativo de las planarias, organismos considerados el miembro más primitivo de los gusanos planos y que sólo miden entre uno y diez milímetros de largo.
La investigación que apareció en la publicación científica PLoS Genetics es una pieza más en el rompecabezas científico que podría algún día hacer realidad la regeneración de órganos y tejidos humanos viejos y dañados.
El estudio, encabezado por el doctor Aziz Aboobaker, de la Escuela de Biología de la Universidad de Nottingham, mostró por primera vez el gen denominado "Smed-prep".