Las agencias de viajes trabajaban frenéticamente ayer para transportar a los polacos que desean despedir al papa Juan Pablo II en Roma, y las aerolíneas dijeron que agregarán vuelos.
"Más de mil personas nos han contactado desde Varsovia", dijo el religioso Roman Tkacz, que maneja una agencia eclesiástica que organiza viajes de orientación religiosa. "Esta es una de las mayores peregrinaciones polacas".
"No podemos manejar el gentío que quiere ir", dijo Karol Studnia, empleada en la agencia Green Traven en Varsovia.
Una pensionista, Malrzata Jurowska, dijo que viajaba a Roma porque consideraba que el Papa fue una figura paternal. "Y uno no puede faltar al funeral de su padre", dijo.
"Estoy gastando mis ahorros para una misión santa". Pagó 950 zlotis (unos 300 dólares) por los pasajes. LOT y Sky Europe dijeron que agregarían vuelos para acomodar a los viajeros.