Israel comenzó bajo estrictas medidas de seguridad, las obras para renovar uno de los accesos a la Explanada de las Mezquitas, trabajos que los líderes islámicos palestinos consideran una amenaza a la mezquita de Al Aksa.
Las obras realizan en la parte que conecta la Explanada, a la altura de la mezquita de Al Aksa, con el extremo sur del Muro de las Lamentaciones, en el lugar conocido como "Puerta de los Magrebíes".