La Policía italiana detuvo ayer en dos operaciones al dirigente del clan camorrista de los casaleses, Franco Letizia, y a 100 miembros de los denominados escisionistas, pocos días después de que fuera arrestado en España el jefe de este último grupo, Raffaele Amato.
Letizia es el presunto jefe del clan criminal Bidognetti y está acusado de manejar operaciones de extorsión, según la Policía.