Las autoridades defendieron ayer su decisión de negarse a dar demasiada información a la prensa sobre el francotirador que ha matado a ocho personas y que ha sembrado el terror en los suburbios de Washington.
La Policía afirmó que tiene que mantener un equilibrio entre el derecho del público a estar informado y la necesidad de no revelar demasiado al asesino múltiple.
El jefe de policía del condado Montgomery, Charles Moose se ha abstenido de responder a preguntas sobre detalles de la investigación, desde si el sospechoso ha sido detectado por cámaras de observación hasta si ha dejado más rastros.
El sábado, Moose difundió una imagen de una camioneta blanca cerrada en base a descripciones de testigos. Los testigos también dijeron que el vehículo tenía un motor ruidoso.