La Policía derrumbó ayer un gran edificio comercial con una lujosa residencia adjunta, considerados el presunto baluarte de la banda de delincuentes a la que se acusa de ser la responsable del asesinato del primer ministro serbio, Zoran Djindjic, el miércoles pasado.
El lujoso complejo residencial en la zona belgradense de Zemun es propiedad de Dusan Spasojevic, alias "Siptar" (albanés, pero despectivo) y uno de los cabecillas de la banda a la que el Gobierno responsabiliza también de otras varias decenas de asesinatos y secuestros registrados en el país en los últimos años.
Tanto Spasojevic como los otros dos principales líderes del grupo, el ex jefe de los comandos de los servicios de seguridad de Serbia, Milorad Lukovic, alias Legija (legión), y Mile Lukovic, alias Kum (compadre), se encuentran en paradero desconocido.
Antes de que dos excavadoras penetraran en el primer edificio, con cristales de espejo y equipado de un moderno sistema de vigilancia con cámaras, la Policía registró el complejo para cerciorarse de que no había explosivos colocados y cortó el suministro de electricidad. Mientras tanto, un total de 181 personas han sido detenidas desde el miércoles por su supuesta implicación en el asesinato del primer ministro de Serbia.
En posesión de los detenidos ha sido encontrada gran cantidad de armas, drogas, entre ellas 1.7 kilogramos de heroína, automóviles robados y material "que confirma la existencia de una organización criminal", ha informado el Gobierno. Entre tanto, el Gobierno de Serbia se despidió ayer en una ceremonia emotiva de Zoran Djindjic.
El viceprimer ministro serbio, Zarko Korac, pronunció un breve y emocionante discurso en el que elogió la figura de Djindjic, su "energía inagotable, optimismo y gran esperanza" en la edificación de la democracia y el establecimiento de una Serbia moderna.
Asistieron a la conmemoración, además de los ministros, el presidente de Serbia y Montenegro, Svetozar Marovic; la presidenta en funciones de Serbia, Natasa Micic; el presidente en funciones de Montenegro, Filip Vujanovic; el primer ministro montenegrino, Milo Djukanovic, y miembros de la familia de Djindjic.
Por otra parte, el partido del asesinado primer ministro serbio probablemente escogerá para sustituirlo a uno de sus principales aliados, el ex ministro del Interior de Yugoslavia Zoran Zivkovic, informó ayer una fuente del partido y la prensa local.