La Policía de Bolivia dispersó con gases lacrimógenos a miles de manifestantes que durante más de dos horas protestaron contra la embajada de EE.UU. e intentaron rebasar la seguridad de la legación con piedras, palos, petardos y un neumático en llamas que fue lanzado contra los agentes.
Los manifestantes de la ciudad El Alto protestaron contra el embajador estadounidense, Philip Goldberg, después de que ese país concedió hace más de un año asilo político al ex ministro de Defensa Carlos Sánchez Berzaín, quien está acusado de genocidio.