Un policía de Nueva York fue herido en la boca al morder un emparedado Big Mac que un empleado del restaurante McDonalds había rellenado intencionalmente con pedazos de vidrio, informó ayer una fuente policial.
El empleado, Albert García, de 18 años, fue acusado de agresión y de poner a otra persona en peligro. Este incidente ocurrió en el barrio del Bronx. Según un policía de civil, García fue sorprendido cuando se disponía a poner pedazos de vidrio en otro emparedado, destinado a un agente uniformado.