Los Carabineros y la Guardia de Finanzas (Policía Fiscal y de Fronteras) se incautaron en Roma de bienes muebles e inmuebles por valor de 200 millones de euros, ($284 millones) entre ellos el “Café de París”, que pertenecían o estaban controlados por la Ndrangheta, la mafia calabresa.
Según recogen los medios italianos, las fuerzas de seguridad italianas llevaron a cabo la incautación de automóviles de lujo, empresas, locales y apartamentos controlados directa o indirectamente por el clan Álvaro, de la localidad de Cosoleto (sur).
Entre los inmuebles confiscados destaca el “Café de París”, histórico local situado en la Vía Veneto de Roma, que fue símbolo de la “Dolce Vita” romana de los años sesenta.
No obstante, el local, que los investigadores valoran en 55 millones de euros y que supuestamente era controlado por la mafia calabresa a través de la sociedad “Café de París”, con sede en Roma, abrió sus puertas, a pesar de que los agentes aún llevan a cabo averiguaciones en el interior del mismo.
Según las fuerzas de seguridad italianas, el clan Álvaro opera en el sureño barrio romano del EUR -creado en la época del fascismo- desde 2002.
En otra operación policial, los Carabineros de Salerno (sur de Italia) arrestaron también al miembro de la Camorra (mafia napolitana) Marcello Calzone, incluido en la lista de los 100 delincuentes más peligrosos de Italia, y sobre el que pesaba una orden de detención por los supuestos delitos de tráfico de drogas, asociación para delinquir y homicidio.
Calzone, perteneciente al clan Di Lauro, fue detenido en la localidad de Capaccio, un lugar de vacaciones de la costa del golfo de Salerno, donde las fuerzas de seguridad italianas le buscaban a causa de su gusto por la vida nocturna, según los medios.