La policía ocupó la favela carioca de la Rocinha, la mayor de Brasil, pocas horas después de que al menos cinco personas murieran y seis resultaran heridas en un enfrentamiento a tiros entre bandas de narcotraficantes.
Según miembros de la asociación de vecinos de la barriada, las cinco personas que murieron eran trabajadores y no tenían vínculos con las organizaciones criminales.
La policía informó que detuvo a ocho personas que presuntamente participaron en el enfrentamiento, cuatro de las cuales estaban heridas.
Cerca de 40 pistoleros uniformados de negro y armados con fusiles del Comando Rojo, la mayor organización delictiva de Río de Janeiro, trataron de invadir la favela para apoderarse de los puntos de venta de drogas.