Dos palestinos resultaron muertos en Cisjordania y en la franja de Gaza, donde la policía palestina tomó el control de tres retenes, mientras el ministro israelí de Defensa, Binyamin Ben Eliezer, postergaba una reunión con el titular palestino de Interior, Abdelrazak al Yahya.
Mohammed Amuri fue alcanzado por una ráfaga de disparos cuando se encontraba en su casa, mientras que Mohammed Baraka fue herido de un disparo en la cabeza cuando soldados abrieron fuego cerca del campamento de Deir El Balah. Antes, Ben Eliezer había aplazado la reunión prevista para ayer con al Yahya para examinar la aplicación del plan "Belén-Gaza primero".
Ese plan prevé una retirada paulatina de los israelíes de los sectores autónomos reocupados, a cambio de que la Autoridad Palestina garantice la calma. Ben Eliezer postergó la entrevista después de un disparo de obús de mortero la víspera contra una casa de una colonia israelí al sur de Gaza, que no causó heridos.
También mencionó una operación nocturna del ejército destinada a frustrar un intento de contrabando de armas por mar en Gaza. Por su parte, los palestinos acusaron a Israel de "eludir" sus obligaciones. "Aplazando la reunión, Israel elude (sus obligaciones)", declaró Nabil Abu Rudeina, asesor de Yasser Arafat.
"El plan continúa. Hay una reducción de los atentados (anti-israelíes). Buscamos los medios de aligerar la situación", declaró el ministro israelí de Relaciones Exteriores, Shimon Peres.
En tanto, tanques israelíes penetraron la noche de ayer en un pueblo costero de la Franja de Gaza, dispararon varios cañonazos contra una casa y mataron a cuatro palestinos, entre ellos una mujer y sus dos hijos, dijeron testigos.
"Tanques israelíes entraron a nuestra área disparando sus cañones hacia todas partes y una casa fue alcanzada por lo menos por cuatro proyectiles", dijo un vecino del lugar.