La Policía británica empezó el registro de la vivienda en las afueras de Londres de Saad al Hilli, el iraquí asesinado en los Alpes franceses el pasado miércoles junto a otros dos miembros de su familia.
Según fuentes policiales, los forenses examinarán desde objetos personales hasta el contenido de los ordenadores para intentar hallar pistas sobre el crimen.