La Policía iraní disolvió con gases lacrimógenos la manifestación convocada por la oposición en la explanada de la gran mezquita de Teherán para conmemorar, 40 días después, a las víctimas de la represión.
En las cercanías de la gran mezquita, centenares de personas intentaban manifestarse en recuerdo a las personas fallecidas después de las pasadas elecciones en Irán, las que fueron consideradas “un fraude” por la oposición.
En los enfrentamientos entre los manifestantes y la Policía, tres personas fueron detenidas, según informaron fuentes de los manifestantes, que en su huida de la Policía intentaron entrar en los comercios, pero éstos estaban cerrados.
En el cementerio de Behesht Zahra, al sur de Teherán, donde fueron enterrados varios de los manifestantes de los pasados enfrentamientos, había un grupo numeroso, mayoritariamente de mujeres vestidas de negro, en señal de duelo.