La policía intensificó los controles en las vías de acceso a las favelas de la Rocinha y Vidigal, enclavadas entre dos barrios acomodados de Río de Janeiro, como preparación para la toma de esas barriadas, hoy.
Según las autoridades, la ocupación tiene como objetivo expulsar a las bandas de narcotraficantes que durante décadas han controlado la zona.
La Gobernación emitió un comunicado en el que señala que centenares de policías "comenzarán en la madrugada del domingo la Operación Choque de Paz, que marca la fase de ocupación de las comunidades de Rocinha, Vidigal y Chácara do Céu".
La Rocinha es la principal de las tres favelas, con una población de 72,458 personas, según el censo de 2010, mientras que Vidigal y en Chácara do Céu, esta última una barriada menor, tienen 11,321 habitantes, recuerda el comunicado oficial.
Los controles policiales que a lo largo de la semana fueron instalados en las principales vías de acceso a la Rocinha, se intensificaron con la presencia de agentes armados en varios caminos que comunican las partes altas de la barriada con un bosque vecino para impedir la fuga de los delincuentes.
"Estamos listos para lo que ocurra. Si no hay enfrentamientos, será mejor para todos. Esperamos que sea pacífica" la operación, dijo el secretario de Seguridad Pública de Río, José Mariano Beltrame.
Las autoridades esperan que la entrada de los agentes en las dos favelas sea más tranquila que la ocupación, el 28 de noviembre del año pasado, del Complexo do Alemao, que fue la culminación de diez días de violencia callejera protagonizada por bandas de narcotraficantes.
La ocupación estará a cargo de la Policía Militarizada de Río de Janeiro, las policías Civil y Federal y de la Infantería de Marina.