El nuevo consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Tom Donilon, que reemplazará en el cargo al general James Jones, es un experimentado operador político, tanto dentro del Partido Demócrata como en relaciones internacionales.
De 55 años, Donilon era hasta ahora el “número dos” del Consejo de Seguridad, en el que era el encargado de hecho del día a día de este organismo responsable de la política exterior dentro de la Casa Blanca.
De origen irlandés, se ha labrado una fama de adicto al trabajo incansable, que sobrevive a base de dosis ingentes de refrescos de cola y cafeína, como le recordó hoy entre bromas el presidente estadounidense, Barack Obama, al anunciar el relevo en un acto en la Rosaleda de la Casa Blanca.
Donilon, apuntó Obama, cuenta con “una ética de trabajo notable” y a lo largo de los últimos 20 meses “no ha habido asunto de política exterior que no haya pasado por su mesa”.