Los principales líderes políticos de Uruguay, el izquierdista Tabaré Vázquez, y los ex presidente Julio Sanguinetti y Luis Lacalle (ambos centroderecha), pusieron ayer en juego sus posibilidades políticas de futuro en el referendo sobre la petrolera estatal.
En la pulseada entre gobierno y sus aliados con la oposición política y sindical de izquierda, además de dirimirse el voto por "Sí" o "No" a la derogación de la ley que autoriza la asociación de la estatal Ancap con otras petroleras, se medirá el potencial de las fuerzas políticas en la elección presidencial de 2004.
En apoyo al "Sí", Vázquez, líder de un nuevo conglomerado político, la Nueva Mayoría, que agrupa al Encuentro Progresista Frente Amplio (EPFA, izquierda, 40% del parlamento) y al Nuevo Espacio (centroizquierda, 2%), pretende desgastar el poderío de la derecha y reforzar la unidad de sus legiones.
Vázquez es favorito en las encuestas para ganar las elecciones del año próximo con cerca de un 46% de respaldo.
El ex presidente Sanguinetti (1985-90 y 1995-2000), del oficialista partido Colorado (centroderecha), que apostó con fuerza todas su fichas al "No", evaluará la posibilidad de presentarse a la disputa de un tercer mandato.
"Aunque Israel desee alcanzar un alto el fuego, no se verá supeditado a un acuerdo de tregua" interpalestino, declaró Sharon a los periodistas con motivo de una reunión con el presidente israelí Moshe Katzav.
Por otro lado, la proposición del viceprimer ministro israelí, Ehud Olmert, de llevar a cabo "retiradas unilaterales" de la mayor parte de los territorios palestinos ocupados, dividió ayer al gobierno israelí, reunido en sesión semanal.
Olmert, que también dirige las carteras de Comercio e Industria, tendrá que hacer frente no sólo a las críticas previsibles de los representantes de los partidos de extrema derecha sino, lo que es peor, a las de los ministros de su propio partido, el Likud, liderado por Sharon.