El presidente de Perú, Ollanta Humala, llega al final de su mandato con su nivel más bajo de popularidad y debilitado por las denuncias contra su esposa, Nadine Heredia, que han centrado la agenda política de Perú, a las puertas de las elecciones del próximo mes de abril.
A pocos meses de las elecciones del 10 de abril, las denuncias contra la primera dama por presuntas irregularidades en las aportaciones económicas que recibió el gobernante Partido Nacionalista en las campañas electorales de 2006 y 2011 se han convertido en la peor crisis política del gobierno de Humala.
Tanto la popularidad de Nadine como la de Humala ha caído en picada en los últimos meses, a medida que han ido surgiendo nuevas denuncias contra la primera dama por un presunto delito de lavado de activos y se han abierto varias investigaciones tanto a nivel judicial como parlamentario.