El senador socialista Paulo Paim se convirtió ayer en el primer negro en asumir la presidencia del Congreso de Brasil, país en donde el 44.6 % de la población tiene raíces africanas, en una ceremonia en la que se dieron vivas al líder de una rebelión de esclavos.
Paim fue elegido el pasado sábado vicepresidente del Senado, pero ayer asumió de forma interina hasta el próximo lunes la presidencia del Congreso, debido a que el titular del cargo, el ex gobernante José Sarney, inició un viaje de seis días a Europa.
Un menor de edad también se encuentra grave en un hospital de Santo Domingo, tras ser quemado por un grupo de manifestantes por oponerse a sumarse a la protesta, según informó ayer el periódico vespertino "El Nacional".