La defensa del ex presidente guatemalteco Alfonso Portillo (2000-2004) aseguró que su cliente “no se entregará a la justicia” de forma voluntaria, porque considera que su extradición a los Estados Unidos “no es procedent”.
“Lo que nos interesa es evitar la extradición porque no es procedente”, ya que el ex mandatario tiene iniciado un proceso judicial en su contra en Guatemala, y cuando supuestamente cometió los hechos que se le imputan no existía el delito de lavado de dinero en el país, dijo el abogado Telésforo Guerra a periodistas.
Portillo, de 59 años de edad, se encuentra prófugo de la Justicia desde el domingo, luego de que fracasaran los intentos de las autoridades por detenerlo a petición de una corte estadounidense.
Un tribunal guatemalteco emitió el fin de semana una orden de captura en contra de Portillo, por supuestos delitos de corrupción y lavado de dinero cometidos durante su gestión, a instancias de una corte de Nueva York (EE.UU.).
Guerra aseguró que la última conversación que mantuvo con el ex mandatario fue el pasado viernes, pero evitó revelar el lugar donde permanece oculto para no ponerlo en riesgo.
La jueza Bélgica Deras, del Juzgado Quinto de Instancia Penal guatemalteco en el que se instruye el caso contra el ex mandatario, dijo a periodistas que la petición de EE.UU. se refiere a un caso de presunto lavado de $1.5 millones.